Araki: Dionisiaco
Como un llamado de Dionisio y por muy pagano que esto suene, así es la fotografía de Araki, todo en su arte pasa de ser un hombre normal, común y al fin y al cabo un ser humano a un monstruo con hambre de lujuria en una imagen, a un devorador de imaginación e inocencia; así se nos presenta la exposición peculiar de este controversial artista japonés, no podría inclinarme del todo a pensar que es único en su estilo, porque cada uno de nosotros posee un lado oscuro, ganas de amarrarnos y dejarnos llevar por la excitación de los cuerpos, y cumplir fantasías que no llevamos a concretar tal vez por la racionalidad o simplemente por un ápice moralista, de sociedades que tratan de mantener nuestro demente interno apaciguado y en el lado oscuro de la luna que compartimos, en una ciudad vendada por las buenas costumbres que este artista trata de sacar a pasear a plena luz del día. Así mismo paseando su intimidad bajo la mirada inquisidora de envidiosos que quisieran tener la libertad de sacar su monstruo y alimentarlo camina, errante por Tokio este fotógrafo. Como muestra de su osadía queda de ustedes una muestra de su obra y recomendarles su más reciente creación expuesta en el tamaño de nuestro deseo.










